Las esperadas vacaciones con mis amigas. Los mates, la playa, las salidas. La mañana diferente. El despertar más agudo y triste de mi vida. El llanto. El sentir que ese día mi vida cambiaría para siempre. Armar las valijas para el regreso, con la noticia más triste: vos habías dejado el mundo. Tomarme el primer colectivo para poder despedirme de vos. El llanto que no cesaba. Las ansiadas vacaciones interrumpidas por una tragedia.
La llegada al pueblo. Ir lo más pronto posible a ver tu cuerpo. Llegar y verte ahí, tan pálido y frágil acostado en un cajón. Las ganas incontenibles de abrazarte. Otra vez el llanto. El abrazo con tus amigos. Ver llorar a tus viejos, porque su chiquito ya no iba a estar más con ellos. Ver llorar a tus abuelos, tus amigos, tu novia, tus compañeros de trabajo. Mirarte por horas para intentar darme cuenta de todo. Hacerte la promesa de cuidar a tu hermano, de estar con él siempre que me necesite. La promesa de que seas mi mejor amigo por el resto de mi vida. Quitar la mirada de tu cuerpo, para darme cuenta que en la sala había entrado tu hermano. Correr a abrazarlo. Estar en sus brazos por largos minutos y sentirme más contenida que nunca en mi vida.
Que te encierren por fin en ese cajón. Ir al responso y sentir que esa era la última despedida. El abrazo con tu novia. Los días que siguieron, grises y a puro desvelo. Preguntarle a Dios por qué, aún sabiendo que no hay una respuesta. El extrañarte y la culpa que me estruja el corazón. Los mates y la charla que nos debíamos y que nunca ocurrirá. El mes transcurrido y nuevamente la misa. El abrazo con todos para transmitir fuerza mutuamente. El recital. Piti y toda la banda con tu remera. Tu teclado en el escenario. Tu bandera en el escenario, con tu cara que nos miraba fijo, como queriéndonos decir que estabas con nosotros. Las canciones que ese día canté a tu nombre. La crisis de nervios cuando volví a mi casa. El llanto que duró hasta la mañana siguiente. El dolor en el pecho, en la espalda por el peso de la cruz. Las marcas que quedarán por siempre en mi alma, tu nombre tatuado en mi corazón. Las palabras que hoy te escribo, y las pastillas del abuelo sonando en mi reproductor. El estar hoy acá, soportando la calamidad del insomnio que me hace pensar en todo. El extrañarte, y el quererte por siempre. El decir ya no más, y comenzar nuevamente con lo mismo. El deseo de que el dolor se vaya y de un minuto más con vos. El entender que acá estoy, escribiendo y sin vos. Sin vos para siempre, hasta el día de mi muerte...

Muy bueno el blog, te dejo el mio
ResponderSuprimirhttp://basta-fuerte-radio.blogspot.com/
Nos leemos, saludos.
Soñé ... un sueño, yo era una princesa guardada por un Ángel. Lloré noche y día ... y Él enjugó mis lágrimas ... y le escondí el goce de mi corazón.
ResponderSuprimirEntonces Él extendió sus alas ... y voló
Un lindo texto, intensa.
ResponderSuprimirUn beso♥
Triste:( no sé quien fue el que ya no está, pero mis condolencias.
ResponderSuprimirTe espero cuando quieras por mi blog(: Un beso, y fuerzas!
Mucha fuerza, no hace mucho tiempo pasé por una situación similar. Son tiempos de llenarse de valor junto a tus afectos, replantearse absolutamente todo y volver a empezar con muchisimo amor.
ResponderSuprimirSacando de lado cualquier copy & paste, amo tu forma de escribir.
Mucha Fuerza !
besos
y es increíblemente desolador, ver la capacidad que tienes para detallar con precisión y pasión y aun así... no lograr explicartelo a ti misma.
ResponderSuprimirAnimos y deberías releerte, es exquisito lo que has escrito hasta en su mas profundo dolor.
Besos
Me da miedo comentar, noto (quizás equivocadamente) cierta fragilidad en esas palabras. Espero que andes bien.
ResponderSuprimirAbrazo enorme.
Qué difícil reponer esos espacios, aunque al final la vida siga e impongas sus ritmos, uno no olvida, pero atenua el dolor, y da gracias a los recuerdos, aunque el vacio sea enorme, grande y casi irrecuperable. Muchos ánimos guapa!
ResponderSuprimirLlevo un tiempo apartado de hacer visitas a los amigos. Poco a poco me volveré a poner al día. Ten un buen inicio de semana.
ResponderSuprimirSaludos y un abrazo.
La verdad nunca presencie una muerte de alguien cercano todavia asi que no podria decir que se siente pero lo unico que tendria en mi mente para cuando pase, es recordar lo bueno del otro y dar lo mejor de vos en honor a el.
ResponderSuprimirMe encantó la foto del titulo del blog. Mirando el texto, supongo que te debe gustar Pink Floyd no?
http://people-towatch.blogspot.com
Fuerza. Para todo eso.
ResponderSuprimirEse vacío que te queda, terrible, un relato muy intenso pero espero que ese vacío se llene de excelentes recuerdos. Toda la fuerza.
ResponderSuprimirTe diría que te entiendo, pero no es verdad. Por que el dolor que debes sentir es inmenso e intenso, de eso estoy segura. Las perdidas son algo tan repentino, tan inexolicable y tan injusto, que te dejan con esa sensacion de no entender, de no querer entender y de sentir vacío. Como una emocion demadiado compleja, en la cual te sentis perdida. Perto vas a seguir adelnta, y la vida te va a demostrar que incluso cosas como esas, pueden brindsrte algo bueno.
ResponderSuprimirBesos.
Fuerza...no puedo decirte que te entiendo pero me pongo el la situacion y realmente me duele a mi -
ResponderSuprimirMUY bueh blog, saludos y toda la fuerza !
Que historia. Me quedé pensando si sería ficción o realidad, y leí de acá para abajo, muchas entradas. Hermosa forma de describir el dolor y el cariño. No hay palabras.
ResponderSuprimirSin palabras...
ResponderSuprimirFUERZAS LINDA!
:S fuerza sobrenatural ♥
ResponderSuprimirhay cosas q uno a veces nunca va a entender :S
besitos!